Entrevista a Amarna Miller

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Entrevista a Amarna Miller

Amarna Miller tiene 24 años, es licenciada en Bellas Artes y ha sido reconocida como la mejor actriz porno española tras recibir el premio Ninfa 2014. Nos concede una entrevista en la que responde a nuestras cuestiones respecto a su percepción del mundo de la pornografía, su visión innovadora y su forma de vivir su sexualidad y sus relaciones afectivas. Nos transmite un punto de vista de la industria al que no estamos acostumbrados, que a su vez nos permite derribar ciertos mitos y estereotipos que se crean en nuestras cabezas en cuanto escuchamos “actriz porno”, pues Amarna trasciende este concepto a muchos niveles.

Sin más, aquí os dejo las preguntas!

Fotografía de Valeria Fraile

¿Cómo ha cambiado tu vida el hecho de dedicarte a la pornografía? ¿Qué repercusiones ha tenido?

Me introduje en la industria de forma muy paulatina así que los cambios llegaron poco a poco. Antes del porno, trabajaba como modelo fotográfica de desnudo, así que el empezar a realizar videos y fotos explícitas sólo fue un paso “más allá” de lo que estaba acostumbrada hacer. Comencé rodando para mi propia compañía únicamente solos y después lésbicos, así que tenía el control absoluto de todo lo que hacía. Pasado un tiempo me lancé a trabajar con productoras del extranjero, y un poco más tarde grabé mi primer video heterosexual mientras continuaba haciendo crecer mi empresa.  Acabé la universidad, me centré en mi carrera como actriz y finalmente (hace unos ocho meses) cerré mi productora.

El principal cambio que la pornografía ha provocado en mi vida ha sido modificar la imagen que tenía sobre mi misma. Siempre fui una chica con bastantes complejos y no me sentía a gusto con mi cuerpo. El posar como modelo y más tarde empezar a ponerme delante de las cámaras me hizo darme cuenta muy lentamente de que tenía una imagen distorsionada de misma. He ganado autoestima y ahora me siento genial con mi imagen y mi belleza. El porno también me ha ayudado a explorar partes mi sexualidad que en una vida más normal sería complicado que llegase a descubrir, probar nuevas prácticas, abrir mis horizontes…¡Hace tres años me habría reído si alguien me hubiese dicho que podría llegar a ser fetichista de los trajes de latex!

Desde luego, este trabajo tiene otras muchas ventajas que me permiten llevar exactamente la vida que quiero: me permite viajar, tengo flexibilidad de horarios y soy yo la única que organiza mis sesiones, así que puedo recorrerme el mundo mientras gano dinero con ello.

En cuanto a las repercusiones, he sentido mucha presión social. Es lógico, teniendo en cuenta que en la sociedad actual todavía está mal declarar abiertamente que te gusta el sexo si eres mujer. Parece que no podemos disfrutar sin límites nuestra sexualidad. Pero bueno, cuando tienes las ideas claras y sabes lo que quieres y hacia donde vas, al final las críticas no te afectan lo más mínimo. Y yo estoy haciendo con mi vida exactamente lo que quiero hacer.

Fotografía de Jaume Mur

 ¿Cuál es tu visión de las relaciones de pareja? ¿Cómo la compaginas con tu trabajo y tu forma de vida?

Desde que somos pequeños nos meten en la cabeza que el único modelo de vínculo afectivo que funciona y al cual podemos aspirar es la monogamia, en la cuál no puedes tener relaciones sexuales ni emocionales con otras personas que no sean tu pareja. Sin embargo, es una forma de relacionarse que presenta bastantes carencias: la primera y fundamental es que limitas tu acercamiento hacia otros seres humanos, cortas las alas de tu sexualidad y plantas barreras en los vínculos afectivos.  ¿De verdad aspiramos a tener sexo y amar a una sola persona durante el resto de nuestra vida? Personalmente, creo que este modelo funciona para muy pocas personas. Y el resto están condenadas a los celos, la inseguridad, las frustraciones y en última instancia, el engaño y las infidelidades. ¿Cuántas parejas monógamas conoces que lleven un tiempo juntos y tengan una relación funcional?

En mi opinión, el amor (¡Y el sexo!) es un sentimiento precioso, bonito, sano y constructivo que hay que cultivar, no limitar. En el momento en el que se me dice que solo puedo amar a una sola persona durante el resto de mi vida, estoy poniendo barreras a algo muy preciado y escaso. El principal problema es que, como cultural y socialmente te enseñan que has de tener una relación monógama, luchar contra el torrente de opiniones y enseñanzas se hace complicado. Me explico: si desde que tienes uso de razón te enseñan a ser posesivo, a ser celoso, a no compartir las cosas bonitas que tienes en tu vida, es complejo salir del redil y empezar a llevar una relación de otro estilo. El primer paso es desaprender los celos y entender cómo gestionar tus emociones. Al principio es complicado (Para a mi al menos lo fue) pero con el paso de los años he aprendido a tener el tipo de relación que quiero, dándome absolutamente igual lo que el resto de la gente piense sobre mi.

Y toda esta parrafada viene para explicar cómo he llegado a tener una relación de pareja estable en la que no tenemos exclusividad afectiva ni sexual. Tanto mi chico como yo nos consideramos poliamorosos, lo cual básicamente significa que podemos tener sexo y otras relaciones paralelas a la nuestra con otras personas. Porque el amor y el sexo son bonitos y sanos y constructivos si son gestionados de la manera correcta, y ponerles barreras nos parece muy poco eficiente y una forma de perder experiencias y sentimientos preciosos. Como dice siempre mi novio “Quiero que mi relación esté basada en las cosas que me unen a esa persona, no en las que excluyo con las otras”.

Respecto a cómo compagino la pornografía con mis relaciones tras las cámaras, es muy sencillo: pienso que cualquier relación ha de estar basada en la sinceridad y la comunicación así que soy clara y directa desde el primer momento. Siempre digo que tengo pareja y que estoy en el porno, para que luego no haya sorpresas ni expectativas que no puedan cumplirse. Con mi chico tengo tres acuerdos básicos: honestidad total respecto a nuestras otras relaciones, sexo seguro con todo aquel que no tenga las pruebas de ETS al día, y no estar con otras personas si nosotros tenemos una crisis.

Y si, aunque no estuviese en el porno, tendría una relación poliamorosa.

Fotografía de Javier L. Navarrete

 ¿Cómo vives tú la sexualidad, teniendo en cuenta la línea divisoria entre tu vida profesional y tu vida personal?

Lo cierto es que me considero una persona muy liberada. Me encanta experimentar y probar cosas nuevas, así que aprovecho mi trabajo para cumplir fantasías que de otra manera sería complicado realizar. Respondiendo a tu pregunta, no establezco una barrera entre mi sexualidad delante y detrás de las cámaras, pero es cierto que en el porno ¡No son nada imaginativos! Al final acabas haciendo las cuatro prácticas de rigor repetidas de diferentes maneras, o en diferente orden, pero sin ningún tipo de originalidad…Echo de menos posibilidades que en la vida tras las cámaras considero totalmente normales: trios con chicos bisexuales (Algo que nunca, y digo NUNCA sucede en el porno), beso blanco, y en general más aperturismo hacia las sexualidades alternativas y formas diferentes de concebir la sexualidad. No todo en el sexo es penetración vaginal y “mete-saca”…en ese sentido el porno clásico tiene aun que ponerse las pilas y darse un lavado de cara.

La única regla personal que mantengo en mi trabajo es el no realizar delante de las cámaras prácticas que en mi vida personal no disfrute. Vamos, que no voy a hacer nada en el porno que no me guste en mi vida privada. 

 ¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje que has recibido hasta ahora del mundo de la pornografía?

Lógicamente mi sexualidad ha ido cambiando y evolucionando a lo largo de los años, y ello ha influido en mi trabajo delante de las cámaras. Personalmente el cambio que más noté fue el empezar a sentirme a gusto con mi propia imagen. Cuando empecé a trabajar en este negocio tenía apenas 19 años recién cumplidos y todavía arrastraba muchos complejos desde la adolescencia: no estaba contenta con mi cuerpo ni con mi belleza y tenía una visión distorsionada de mi misma. Comencé a posar como modelo artística y más tarde me metí al porno dentro de mi propia compañía (La ahora cerrada Omnia-X). Estar delante del objetivo se convirtió en una forma de terapia, al comprender que esa chica guapa que veía en las fotos y los videos ¡Era yo misma!. Fue un proceso lento, pero cuando ví que realmente la visión que tenía de mi belleza no era realista, me fui dando cuenta de que podía llegar a ser atractiva para los otros, y sobre todo para mi misma. En aquel momento me parecía inconcebible, pero ahora mismo me encuentro perfectamente dentro de mi piel y no cambiaría nada de mi físico.

¿Qué opinas de la distinción de porno femenino vs. porno masculino/convencional? ¿Con cuál te identificas más?

No soy demasiado fan de las  generalizaciones ni de las separaciones tan binarias, mucho menos en un terreno tan íntimo como la sexualidad. Creo que los gustos de cada persona vienen dado por sus experiencias, gustos y vivencias personales, no por lo que tengan entre las piernas. Resumiendo, no creo que sea sano ni constructivo el delimitar una serie de escenas como “porno para hombres” y otras como “porno para mujeres”, hay que desdibujar las líneas y dejar de poner etiquetas.

Me gusta utilizar el concepto de “pornografía ética” como aquella grabada por y para un publico igualitario, algo así como el feminismo aplicado a la representación del sexo explícito. Así es como veo el futuro del porno.

Fotografía de Jaume Mur

¿Qué opinas de la perspectiva de género que suele verse reflejada en el porno?

Creo que todavía hay mucho trabajo por delante en ese sentido. Existe un machismo innegable en muchas de las producciones mainstream de hoy en día y el estereotipo de chica fácil, fresca y totalmente accesible está aún muy vinculado al hecho de ser actriz porno ¡Es una pena! Supongo que los prejuicios sociales han marcado un punto de partida y la pornografía lo único que ha hecho ha sido intensificarlos en vez de luchar contra ellos: El hombre que se acuesta con muchas chicas es un galán, un casanova y una persona digna de admirar mientras que en caso de las féminas, nos convertimos en putas, guarras, facilonas en el sentido más peyorativo de la palabra. Como si ser mujer y disfrutar abierta y libremente de tu sexualidad fuese almo malo.

Definitivamente pienso que la solución sería aportar más variedad de miradas dentro de la industria, ya que un tanto por ciento muy alto de las escenas de las grandes productoras están hechas por y para el público masculino, heteronormativo y occidental.

Otra cosa que me chirría hasta el infinito son denominaciones como “interracial” para referirse al sexo con personas de color, o que las escenas con transexuales se consideren como un nicho en el mercado, en vez de entenderse como relaciones sexuales entre personas, sin nada más allá.

¿Qué opinas de aquellos adolescentes que reciben su primera interacción con la sexualidad a través del porno?

Pienso que si no reciben educación sexual por parte de sus padres, es normal que busquen respuestas en otros medios, entre ellos la pornografía. Por lo menos ese fue mi caso: como ni mis padres, ni el colegio, ni nadie de mi entorno podía proporcionarme respuestas a las preguntas sexuales que obviamente me iban surgiendo según iba madurando, busqué respuestas dentro del porno. El gran problema es que, como mencionaba en una pregunta anterior:

La pornografía no ha  de tomarse como una forma de educación sexual, sino como mera fantasía, ya que muchas de las prácticas y situaciones que se representan no corresponden a lo que te encontrarás en el mundo real…

Pero de nuevo, la culpa ¡No es del porno! Sino de la falta de educación. ¿No quieres que los niños tomen como ejemplo el cine X? Entonces enséñales a separar la realidad de la ficción e inculcales una educación real sobre la sexualidad. 

Fotografía de Amarna Miller

¿Consideras que la pornografía es representativa de las diversas formas de vivir la sexualidad?

No, para nada. Pienso que la pornografía mainstream se centra en una franja bastante estrecha de lo que puede ser una relación sexual. Hacen falta más miradas y más formas de acercarse a las representaciones explícitas: películas hechas por y para lesbianas, transexuales, bisexuales…y todo el abanico de géneros, orientaciones sexuales y formas de entender el sexo que te puedas imaginar.

¿Cómo se afronta desde la industria del porno todo el tema de las pruebas de ITS, VIH…a la hora  de realizar los rodajes?

¡Justo hablaba ayer sobre esto en mi blog! Puedo decir con seguridad que es una de las preguntas que más me hacen. “¿No estás preocupada por contraer alguna enfermedad? ¿Cómo os protegéis los actores porno, si no usáis preservativo?”

Para poder participar en un rodaje X necesitas hacerte las pruebas de las ETS, que incluyen la hepatitis A, B y C, sida, clamidia, gonorrea y sífilis. Te sacan sangre y toman una muestra de cultivo directamente de tu vagina, uretra, o de la orina, chequean si está todo en orden y si es así, puedes grabar. Dependiendo de donde ruedes (Europa o América) tus pruebas de ETS tienen que haber sido hechas hace menos de 21 o 14 días. Es decir, cada mes has de hacerte como mínimo dos tests que cercioren que estás 100% sano.

¿Estas pruebas son totalmente seguras? No, ya que existe el llamado “periodo ventana”, el tiempo que tarda una enfermedad en aparecer como postiva en tus analíticas desde que la contraes. Pero lo cierto es que, rodando con las pruebas en regla, es extremadamente complicado pillar una ETS…Los índices de contagio del sida y las hepatitis son ridículos y la clamidia, la gonorrea y la sífilis se curan fácilmente con antibióticos. Sin ir más lejos, en España nunca se ha dado un caso positivo de VIH y llevamos prácticamente treinta años grabando porno. Hay mucha desinformación al respecto.

¿Cómo se encuentra actualmente regulada la pornografía en España?

No existen convenios colectivos ni regulaciones específicas ya que el trabajo sexual no está legalizado dentro de nuestro país. Nos encontramos dando tumbos sin saber muy bien a donde agarrarnos

Hace falta más organización dentro de los profesionales de la industria y asesoría fiscal y legal. Queda mucho trabajo por hacer.

Fotografía de Javier L. Navarrete

 A menudo, en tu ask he podido comprobar cómo hay usuarios que te hacen más preguntas sobre sexología que sobre pornografía. ¿A qué crees que se debe el hecho de que acudan a consultarte a ti, en lugar de a un especialista?

Una gran cantidad de los usuarios de ask.fm son menores de edad bastante desinformados en cuanto a temas sexuales. No tienen fuentes de información fiables ni nadie a quien preguntar así que supongo que me ven como a una especie de experta en sexualidad ¡Pero no es así! ¡Alucinarías con las preguntas que me hacen! Siempre que se la respuesta contesto, pero en la mayoría de los casos prefiero remitirles a médicos/sexologos. También hay otro sector de personas que son demasiado tímidas como para ir a un especialista o hablar los problemas que tienen con su pareja/amantes, así que como me ven cercana, me piden consejo. Pero de nuevo, no suelo tener que decir mucho al respecto; me hice ask.fm para que mis fans pudiesen preguntarme sus dudas acerca de mi vida o mi trabajo.

¿Qué elementos echas en falta en la pornografía actualmente? ¿Hacia qué caminos te gustaría que derivase? 

Como comentaba antes, echo en falta más diversidad en la forma de representación. Películas hechas por y para gente de todas las orientaciones sexuales, géneros y gustos. Más naturalidad, más verosimilitud…lo cual no significa que no me gusten los videos que se hacen hoy en día ¡Me encantan! Pero pienso que son necesarias más opciones. Es como si cada vez que vas al cine las únicas películas que puedes ver fuesen comedias. Y está genial, te ríes, te diviertes y te lo pasas bien, pero al final acabas echando de menos algún thriller, un drama, una película de acción.

En el porno pasa lo mismo: solo se está tocando un nicho de mercado, que está genial pero es muy limitado. Personalmente me gustaría ver más escenas de chicos haciendo tríos bisexuales, sexo con transexuales tratado con naturalidad, y videos que se acerquen estéticamente a la cinematografía. Estoy harta de los escenarios preparados, los planos ginecológicos y las iluminaciones planas. ¡Hay que innovar!

Muchas gracias por concedernos esta entrevista, Amarna! 🙂

Ángela Aznárez

Entrevista a Amarna Miller
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